domingo, 29 de enero de 2017

María Luisa Fernanda



MARÍA LUISA FERNANDA Y EL PARQUE M. LUISA DE SEVILLA


Hoy, treinta de Enero celebro sola mi cuarenta y siete cumpleaños. Paseo por la inmensidad de estos jardines intentando olvidar mi amargura y soledad. Me pregunto una y mil veces por qué el destino ha querido que yo sea la segunda hija de mi padre, el rey Fernando VII. Mi hermana Isabel, por el simple hecho de haber nacido tan solo quince meses antes que yo, tiene derecho a La Corona... Y a tantos amantes como quiera.  El Rey consorte... ¡ca!, mientras no le pidan obligaciones maritales ya le está bien. ¡Cornudo consentido!
   Mi marido y yo hicimos lo indecible por alcanzar el trono, pero lo único que conseguí es que mi hermana, Isabel II, me desterrara de Madrid. Aquí en Sevilla, lejos de la corte, en mi palacio, el palacio de San Telmo y en estos inmensos  jardines  transcurren mis días amargamente viendo como mi esposo, el duque de Montpensier, y yo perdemos una y otra vez la oportunidad de arrebatar el trono a mi hermana. Ni tan siquiera hemos conseguido el reinado de Ecuador. Tanto conjurar por esa corona, y también se malogró la oportunidad. Ni tampoco me he podido quedar con los cuadros que me pertenecían del Museo Real, la herencia de mi padre. Nuevamente, mi hermana, actuando por el bien de España, me ha pagado la cantidad de reales que ha creído oportuno, y se ha quedado con mi parte de la colección de cuadros que heredé de mi padre. Para unificar el legado pictórico de España, dijo... Ni las pinturas de mis antepasados me he podido quedar.
   Aquí sigo, hastiada y vacía, viendo como mis hijos se me malogran, evitando así la oportunidad de emparentarlos con casa real ninguna. Y mi M. Mercedes, mi querida hija en la que deposité mi última esperanza al casarla con su primo el rey Alfonso XII, mi sobrino, el tercer hijo varón de mi hermana Isabel. Que desgraciada soy. Que desgraciada mi hija... hubieran sido los Reyes perfectos. Ellos se amaban, y el amor da fuerza para luchar. ¡Maldita enfermedad, maldita tisis que se me ha llevado 3 hijos!