miércoles, 2 de mayo de 2012

Pol i l'ocellet del bosc


Pol i l'ocellet del bosc





Un matí del mes de Maig va venir un ocellet a visitar casa meva. L'ocellet era molt petit, tenia el bec de color vermell i les seves ales eren llargues de color del tronc.

L'ocellet va picar el vidre de la finestra.

- “Pic, pic, pic. Puc passar?”

Jo li vaig dir que no, per què els ocellets viuen al niu, no a les cases.

- “Pic, pic, pic. Però es que fa fred.”

El vaig aconsellar que es tapés amb una fulla gran.

- “Moltes gràcies Pol, pels teus consells.

Li vaig contestar:

- “De res”

L'ocellet de bec vermell va dir:

- “Pic, pic, pic. Adeu, vaig a volar pel cel una estoneta”

Jo vaig aixecar la mà i em vaig acomiadar:

- “Adeeeeeeeu”


El camí cap a casa



El camí cap a casa


Tan se val d'on en vinc. He deixat el meu fill amb bona companyia. Enfilo camí cap a casa per la carretera de corbes que hi ha entre les muntanyes de Montserrat i del massís de Sant Llorenç. Com sempre, vaig a poc a poc. Però avui més que mai.

Fa un dies que ha plogut fortament i ara hi ha un sol esplèndid i un cel blau intens amb poquets núvols alts i petits. El bosc que m'envolta és ple de vegetació amb mil tons de colors, des del groc fort i intens fins el verd fosc, gaire bé negre, passant per taronges, clars i foscos, verd llimona i  maragda, verds foscos i clars. També hi ha marrons terrossos, clars, foscos... i molts més colors i tons que no sabria dir els seus noms, però que em fa discernir una planta d'una altre, un arbre, del que està al seu costat. Veig la vegetació com un conjunt d'individus vius, cada un amb les seves peculiaritats de formes i colors. Per a més delit de la meva sensació visual, cada planta té el seu pes, la seva densitat de fullam, la seva grandària.... de manera que, amb la brisa que corre entre muntanyes, els éssers vius es belluguen de forma diferent. Uns fan més embranzida, d'altres gairebé no mouen les branques, d'altres només belluguen ses fulles, i d'altres, el que tenen les branques i les fulles més atapeïdes contra el tronc o la tija, no es nouen gens. Estan completament immòbils, com si més que un objecte real, n'estigues veient una foto.

Fa bon solet, més aviat calor. Porto el vidre de la finestreta del cotxe abaixat, per tal que l'aire refresqui els meus braços, la meva cara i el meu pit, que el sol escalfa massa. Avui vaig pentinada amb el cabell llis, sense recollir amb la meva habitual trena de costat. Com que encara porto roba d'hivern, l'aire només m'acarona les galtes, però fa bellugar el meu cabell, apartant-m'ho de la cara.

Podria escoltar el brogit de les fulles, o el xiulat de l'aire al passar entre els arbres, o el cant dels diferents ocells que hi ha a la zona i el sorollet de les seves ales quan alcen el vol, però condueixo un cotxe vell i el soroll nefast del seu motor no m'ho permet. Així que decideixo posar l'últim cedé adquirit. Són tres criatures joves (com les plantes que després de la pluja i el solet emergeixen de la terra), però amb unes veus que s'acoblen a la perfecció. S'han descobert entre ells mateixos. I jo els he descobert a ells. El grup IL VOLO delecten el meu sentit auditiu. M'és igual que ells cantin en anglès, en italià o en espanyol. M'és igual que les cançons siguin antigues o de nova creació. M'és igual haver-los sentit unes.... potser més de cent vegades. No m'importa res d'això. El seus timbres de veus, els seus tons alts o baixos i la seva perfecta i estudiada encaixada de veus, em produeixen una gran sensació de benestar durant el camí.

Així, entre la natura, que m'acull com un ésser més de l'immens Univers, entre l'aire que se'm fa present quan toca la meva cara i, entre les veus perfectes dels joves cantors, que em regalen el sentit de l'oïda, reafirmo novament: la Felicitat existeix.


jueves, 22 de marzo de 2012

Religión


RELIGIÓN


El sentimiento religioso es una manera de canalizar  nuestras incertidumbres. Es algo que los humanos, única y exclusivamente los humanos, necesitamos, para dar explicación a nuestra propia existencia. Para muchos individuos el hecho religioso es algo intrínseco en su propio ser,  sin religión no se explican su propia existencia. Para estas personas, la creencia religiosa es fundamental en sus vidas. Su fe es tan importante como su propia existencia. No hay que menospreciar a aquellas personas que necesitan la fe para justificar todos sus actos. 

No todas las personas viven la fe con la misma intensidad. Para unos, la creencia en un dios es la parte más importante de sus vidas, mientras que para otros, los agnósticos, el hecho religioso no les conmueve en absoluto. Entre unas y otras personas, podríamos decir que hay una amalgama muy variada de intensidades, en cuanto a maneras de vivir la fe. Todas, absolutamente todas, esas maneras, son completamente loables.  Debe respetarse las creencias o no creencias de todos los individuos, compañeros de nuestro viaje por la existencia.

Todas la religiones tienen un denominador común que es la convicción de que existe  un ser omnipotente que marca pautas de comportamiento. Éste es el único tronco común con todas las religiones. 

A partir de aquí, cada cultura ha creado “su” propio dios. Cada cultura le da un nombre. Cada cultura aplica unas normas o pautas de comportamiento. Cada cultura exterioriza  su sentimiento religioso con signos diferentes. Y cada cultura explica de forma diferente la historia de la religión. 

Debemos respetar  todas las religiones, porque para el creyente, su religión es su base de vida,  y por tanto, forma parte de su pensamiento. Por supuesto, se debe respetar todo tipo de pensamiento. 

En un mundo actual se puede llegar a entender que las personas quieran hacer presente los signos propios de cada religión. Pero, en un mundo donde se respete la libertad de creencias, los signos externos no tienen razón de ser. El hecho religioso es un proceso interno, no hay por que exteriorizar con signos de ningún tipo. Es más, la evolución religiosa se verá a la larga, en el hecho de que no habrá la necesidad de demostrar continuamente a que grupo religioso pertenecemos. 

Si entiendo que los diferentes grupos religiosos quieran encontrarse en un tiempo y en un lugar determinado. Hoy en día hay iglesias, sinagogas, mezquitas, templos... y otros lugares concretos donde una comunidad religiosa se encuentra para compartir experiencias o enseñanzas. Todo ello, es completamente lícito. Pero lo que me parece muy absurdo es que exista un edificio determinado para cada clase de religión. Edificios, que por otro lado, mientras no hay reunión de fieles, están completamente desamortizados, ocupando un espacio que quizá  se pueda utilizar para otras necesidades de la población. El edificio religioso debería ser un edificio sin signos, donde por común acuerdo se establezca unos turnos para hacer oraciones o encuentros de los diferentes grupos religiosos. 

Todo es fácil cuando se acepta la libertad de pensamiento, cuando se acepta la libertad religiosa y de culto. Los organismos políticos no deberían interceder nunca por una religión u otra. Toda comunidad religiosa debería autofinanciarse con sus propios súbditos. 

Pero quizá lo que nos debería quedar muy claro es que ninguna religión es más importante que otra. Ni tan siquiera una religión con muchos adeptos debe ser superior a otra con pocos adeptos. 

Ninguna religión, debería cambiar las pautas de comportamiento de sus fieles, de maneras que pueda llegar a molestar al resto de los ciudadanos, religioso o no. Y, sobre todo, ninguna religión debería intentar eliminar o empequeñecer ni a las otras religiones, ni a los individuos que se consideran no creyentes.




martes, 21 de febrero de 2012

El Fin


I-Estás ahí?

A-Claro

I-Estoy muy triste

A-Normal

I-He paso mucho. Sólo yo lo sé

A-No te olvides que yo también lo sé

I-Pero, tu no has estado en mi piel. No es lo mismo. Estoy desolada. Y no precisamente por la ausencia, sino por la presencia, digamos, no efectiva.

A-¿Quieres decir, aquello de más vale sola que mal acompañada?

I-Bueno, estoy bien acompañada. Tengo unos hijos y un marido que, hoy por hoy, son lo mejor que se puede desear, tu lo sabes.

A-Entonces?

I-Tengo la sensación de haber dado mucho. Mi vida se puede resumir en una palabra: servir. Sólo hago que servir. Y me gusta, eh? pero ya está bién de que encima me machaquen.

A-Chica, tampoco es para tanto. Nadie te machaca. Si te gusta servir es tu problema, no?

I-Ya, ni siquiera tu, mi mejor amiga, me comprende. Sólo tengo ganas de dormir, dormir y desconectar.

A-Tu lo que tienes es ganas de llorar, que no es igual.

I-Quizá...

A-Pues?

I-Estoy cansada.

A-Pues no te lo puedes permitir. La vida sigue, por lo menos para ti.

I-¿No se podría uno morir un ratito?

A-Me temo que no. La vida es un tren que siempre está en marcha. No puede parar. Sólo te queda una opción: seguir echando leña a la máquina. El tren no puede parar y tu tienes el deber de evitar que pare. Así que ya sabes...

I-Si. Siempre soy yo quien echa leña a la máquina y encima me dicen que la tiro mal. Pero nadie coge la pala y me ayuda a mantener el tren en marcha.

A-Eso ya lo hemos hablado muchísimas veces. No debes mirar lo que hacen los demás, sinó que és lo que debes hacer tu. Sabes que ese principio es lo que te ha dado la fuerza todos estos años. Sólo debes tener un poco más de paciencia. Todos estamos mal.

I-¿Más paciencia? Tengo ganas de descansar.

A-¿Descansar? ¿Y eso que es lo que es? Jajaja.

I- No te rías, Ángela, que yo no estoy de humor.

miércoles, 18 de enero de 2012

La soledad de Carla


                              La soledad de Carla



Carla se mete una vez más en la cama. Es tarde, muy tarde. Como cada día, alarga más y más la hora de ir a dormir. Siempre tiene cosas que hacer. Y si no,  se las busca. Ir a la cama la deprime. Es en este momento, cuando se encuentra consigo misma, cara a cara con su auténtico “yo”. Una vez en la cama, comienza a hacer el repaso del día. Ha tenido tres visitas.  Ha ayudado a sus pacientes a afrontar sus problemas personales, familiares, sociales, y sobretodo, psicológicos. Ha hecho, nuevamente, el esfuerzo de entrar en sus tres personalidades, para ahondar en sus psiques. Les ha ayudado a encontar la luz necesaria para que salgan del pozo descavellado de los problemas mentales y afectivos que padecen. Después, en la Universidad, ha vuelto a tratar el tema de movimiento de las masas. Para ella, es un tema apasionante, pero tiene la sensación que los alumnos no le tienen la misma aceptación. Piensa que la próxima vez que toque el tema, lo reestructurá y enfocará desde otro punto de vista. Al final del recorrido mental de los hechos del día,  vuelve a mirarse a si misma. Le viene al pensamiento, como una liguera brisa, el recuerdo de aquel chico que la dejó plantada, hace ya muchos años, porque él, se había enomorado de otra. Carla no quiere retener aquí su pensamiento, pero tampoco tiene fuerza para buscar en su mente un pesamiento alternativo. Está cansada y se deja llevar. Se imagina a Jorge felizmente casado con aquella tontita. Sabe que ellos dos se quieren, que llevan una vida muy bien compenetrada y que tienen dos hijos que son encantadores. El mayor, acabará la carrera este año.

Carla tiene ganas, muchas ganas de llorar. De hecho no hay nada ni nadie que se lo impida y deja su amohada mojada de lágrimas. Ella está sola. No tiene a quién contar sus problemas ni sus ilusiones. Su cama es pequeña, pero se le hace grande, tan grande que al final decide ir a dormir al sofá del salón. Allí se encuentra más acogida. Allí, por lo menos, puede apoyar su espalda contra el respaldo del sofá, su único contacto en la larga noche. Finalmente, decide encender la radio. En su emisora preferida hay música de cámara. Son sonidos claros y repetitivos de los cuatro instrumentos, que ella va recorriendo con su imaginación. Ahora le atravisan la mente otras cuestiones, pero la música no las deja anidar en su pensamiento. Así, confortada con la música, pierde el conocimiento y se duerme...

jueves, 8 de diciembre de 2011

C sobre P


  C sobre P



 I- Hoy te voy a hablar de política, bueno de futuro. Tu ya sabes cual es mi sueño.

A-  Si. Eres un poco pesada con eso...

I-  No es que sea pesada. Es que cada vez lo veo más claro. ¿Sabes todo este follón del euro?

A-    Si. Tambien también son unos pesados en la tele. Parece que nos quieren convencer de que los recortes son necesarios.

I -   Pues ¿sabes que pienso?. Que estamos en el principio del final.

A-    A ver... el principio de qué y el final de qué.

I -  Todos los que me concocen saben que no puedo dejar de interrelacionar las cosas,   que veo más allá de las palabras y los gestos, que hay señales, que quizá otros no vean, pero, yo si. Yo ato cabos de todo.

A-   Y los que te conocemos bien, sabemos que no sueles equivocarte. Que cuando ves por donde vinen los tiros, por decirlo así, sabes donde va a llegar la bala. Por lo menos yo lo te veo así.

I-     Yo no soy ni economista, ni historiadora, ni filósofa, ni politica, ni sé de leyes.

A-    Ni eres adivina.

I-     Pero si sé y todo el mundo sabe, que los sistemas económicos han ido cambiando al largo de la historia de la humanidad.

A-   Ssssssi

I -  Que yo sepa hemos pasado por un matriarcado, una organización tribal,   esclavitud, feudalismo, comunismo.... y ahora capitalismo.

A-   No se si te dejas algun otro sistema eonómico. Yo tampoco soy historiadora.

I - El capitalismo no es lo último y definitivo. Aunque los gandes capitalistas, los que manejan de verdad el dinero, quisieran que este sistema les durara siempre.

A-   Ellos son los que a troche y moche intentan que no se hunda el sistema. Como el capitán que ve hundirse su barco, y hace lo imposible para reflotarlo.

I - Me encanta hablar contigo. Qué bien me entiendes. Para que nos entendamos tu y yo, pondremos un nombre a esas personas que se creen los capitanes del sistema capitalista, bueno más que se creen, es que lo son. Los “C” son los verdaderos magnates de la humanidad actual. Ellos son los que, a traves de sus mecanismos económicos presionan a los políticos (“P”), para ir cambiando las leyes, las normas, las politicas económicas.... etc,  para la propia supervivencia de “C”.

A-   Quieres decir ¿que “C” manda sobre “P”?

I - Por supuestísimo. Eso lo sabe cualquiera. Yo no he descubierto nada.

A-   Vale, si, tienes razón. ¿Pero entonces que me estás explicando?

I - Pues que “C” está viendo venir que se le acaba su ciclo. Y para ello presiona y presiona a “P”. Porque para todos ellos, lo importante es la perpetuidad del sistema. Tienen un miedo atroz a que, como manda la historia, el sistema comience a girar hacia otro sistema.

A-   Y tu crees que ese comienzo al cambio ya existe.

I - Bueno, todavía no hay nada de cambios, pero sí, creo que las evidencias me
dicen que el final del poder de “C” está comenzando.

A-   Por eso, me decías que estamos en el principio del final.

I - Si.

A-   ¿Y el fin del final?

I-  Jajaja. Como tu dices, yo no soy adivina. Yo solo digo lo que mi razón, mi lógica, ve.

       A - Pues yo creo que estamos, simplemente en un ciclo más del sistema capitalista. Todo el mundo sabe que el capitalismo tiene ciclos de vacas gordas y vacas flacas. Ahora nos toca las flacas. Solo hay que esperar...

I - Yo no opino igual. Ésto no es un ciclo cualquiera. Mira, si observas, siempre ha pasado que Europa ha sido la primera en hacer los cambios económicos. En eso vamos por delante de todo el mundo.

A- Es decir ¿mientras los otros paises comienzan a despegar fuertemente en el capitalismo, nosotros comenzamos a dejarlo?

I – Eso, como la canción de Chenoa. “Mientras tu vas, yo vuelvo de allí”.

A-   Pues... entonces de que tiene miedo “C”. Hay otros lugares de donde sacar.

I - “C” es más listo de que tu y yo. “C” emigrará, hará todos los cambios que haga falta, por supuestísimo. “C” tiene esa capacidad, la de adaptarse a todo, la de hacer que todo gire a su alrededor. Todavía hay mucho por explotar y muchos cambios.

A-   Exacto, ahora hay paises emergentes donde “C” puede jugar un papel importante.

I - Si. Y despues vendrán los paises árabes. Allí tambien llegará el capitalismo, aunque hoy por hoy lo vean como algo imposible. Pero “C”, como un parásito no parará hasta haber agotado todas las posibilidades.

A-   Pero para entonces ya habrá pasado la crisis europea y será un nuevo ciclo.

I - No. Para entonces, el mundo occidental ya no será el mismo. Ya habremos encontrado un nuevo sistema económico. Yo, solo sueño, que el nuevo sistema o Orden mundial, sea más justo y no se rija única y exclusivamente por el capital, sino por el avance y la sabiduría, la justicia y el bienestar de TODOS.


A-   Aquí acaba tu sueño.

I- Mi sueño no acaba. Mientras yo viva, nadie me quitará la capacidad de soñar...

martes, 29 de noviembre de 2011

Érase una vez un planeta

El mundo de mis sueños


Érase una vez un planeta

El mundo en el que yo sueño, comienza por el ser humano, el hombre como individuo. Sueño con un ser humano que reconozca que forma parte de la naturaleza, que el planeta y el humano somos un ente indivisible. El ser humano pertenece a la naturaleza, como pertenecen el agua, las plantas, el aire... Todas y cada una de las mínimas partes  que envuelve al ser humano, forma parte de éste. De igual forma que el planeta, con todo lo que hay en él, el humano incluido, formamos parte de una gran cosmos. 

Bien, a partir de aquí, sueño que los humanos, no utilizaremos nuestro estatus de superioridad sobre el resto de los seres vivos para demostrar, simplemente, nuestro poder, nuestra fuerza, nuestra superioridad. Sueño que los seres humanos sabremos utilizar y reemplazar los recursos que la naturaleza ha puesto a nuestro alcance. Y que estos recursos no son de nadie en concreto,  que nos pertenece a todos los habitantes del mundo. En el fondo somos como una comunidad de vecinos o una gan familia que se reparte lo poco que tiene.

Se, o creo saber, que los humanos somos quienes dirigimos el destino del planeta, porque somos los seres inteligentes, los que tenemos el poder de transformar la naturaleza. En el fondo no es  solo que tengamos el poder, creo que tenemos el deber.  La inteligencia se nos ha dado para caminar hacia la perfección y la perpetuidad.

Naturalmente, cuando hablo de perfección, no lo hago en el sentido puro y estrictamente físico, si no que hablo de la perfección, física, mental y espiritual.

Pienso que los humanos nos hemos adaptado al medio y que ello nos ha llevado a la no extinción de la especie. Pero, también creo que los humanos tenemos el poder, la facultad, de adaptar el medio a nosotros.  Pienso que, además del poder, tenemos el deber de adaptar el  medio a nosotros, para eso se nos ha dado la inteligencia.  Ahora bien, no de cualquier manera, no a cualquier precio, no todo vale. Ante todo, y como decía al principio de este escrito, en el mundo de mis sueños hay respeto,  respeto a los otros seres de la naturaleza. Y por supuestísimo, respeto entre nosotros mismos, entre nuestra propia comunidad mundial de vecinos: los humanos.